Las actividades de grupo dentro de los eventos corporativos están experimentando un notable crecimiento. Los departamentos de Marketing y Recursos Humanos de las empresas son conscientes de su importancia como herramientas de comunicación, motivación, formación y aprendizaje experiencial de los empleados. Para que estas sean un éxito, será necesario tener en cuenta una serie de premisas que contribuyan a alcanzarlo una vez nos hayan facilitado un briefing con los objetivos deseados y un análisis de los perfiles de los participantes.

1 – Fácil de realizar – Lo simple, a veces, es lo más efectivo
En ocasiones se busca el más difícil todavía elaborando instrucciones complejas ,y se tarda más en explicar y asimilar la mecánica de la actividad que en la realización de la misma. Es decir, se pone mucho énfasis en la teoría y poco en la práctica. Propongamos actividades que por su fácil comprensión puedan ser adecuadas a cualquier perfil. ¿quién no sabe jugar al juego de la Oca?
2 – No intrusiva - No todos los participantes piensan y siente igual.
La actividad no debe obligar a nadie a realizar tareas o papeles en los que el participante pueda percibirlas como vejatorias o le incomoden. Muchas fracasan porque «obligan» a un participante a seguir al grupo en actividades que odia realizar, por su miedo al ridículo etc...Hay que analizar perfiles y proponer actividades alternativas en las que todo el mundo se sienta cómodo.
3 – Desafiante - El reto debe ser para uno mismo.
La actividad debe tener elementos que sean desafiantes para el participante. No se trata sólo de competir por competir, sino que la actividad debe ser motivante principalmente para quien la realiza. Provocar el deseo individual de retarse a uno mismo para contribuir al éxito de todo el equipo.
4 – Duración adecuada – Todo en su justa medida.
El pasarse o quedarse corto a la hora de realizar la actividad puede provocar que los participantes se queden con ganas de más o que estén deseando que se acabe. Las tareas programadas deberán adecuarse en tiempo y estar equilibradas en función del número de participantes y los objetivos que se quieran lograr.
5 – Divertida – Si me aburro, me voy...
En la vida, en el trabajo, a nadie le gusta hacer cosas que sean aburridas, rutinarias o pesadas. Más que motivarnos o entretenernos provoca en nosotros el efecto contrario y podemos perder el interés en participar. Hay que procurar que la actividad sea divertida y entretenida. Hará que todo el mundo disfrute de la actividad.
Y, por último, hable mucho con la gente. Es el mejor briefing que le van a proporcionar.
Gonzalo Lanza
El quinto es un puntazo! Yo trabajaba en un Banco norteamericano 3 años y las actividades nunca resultaron divertidas. Así mis compañeros y yo nos aburrimos y en vez de animarnos, nos dejaba con un sabor asqueroso y con aun menos ganas. En muchos caso fue por falta de creatividad y fuente de motivación. Saludos!
ResponderEliminarEl problema Trevor es que no se analizan en profundidad ni las necesidades ni las inquietudes de los empleados. Otras veces no se definen bien los objetivos. Cuando se hace, las posibilidades de éxito aumentan. Gracias por participar.
ResponderEliminarGonzalo Lanza