17 may 2012

No me hables de target, háblame de personas


Resultado de un taller de chocolate y pintura

El otro día aparecía un interesante artículo en Expansión sobre la motivación. Decía lo siguiente: las  compañías llevan años cultivando la implicación de sus trabajadores porque saben que un alto compromiso facilita la labor diaria, mejora el ámbito laboral y trae buenos resultados. También aumenta la satisfacción de los clientes y, por tanto, los beneficios. 

Comprometerse con la gente siempre da resultados.  El artículo ofrecía algunas sugerencias para que ese compromiso se reforzase. Y es que las personas son los verdaderos motores de las organizaciones, las que tiene capacidad de generar valor para las compañías. La tecnología, los procesos, los productos etcétera son el resultado del trabajo de las personas que son el verdadero factor diferencial de las compañías.
Muchas empresas se han dado cuenta de ello y tienen un compromiso firme con sus empleados. 

Por nuestro trabajo, tenemos la oportunidad de colaborar  con muchas empresas para que sus eventos, sus convenciones, sus acciones  de comunicación, no se limiten a transmitir un mensaje sino a fortalecer ese compromiso. Tenemos la inmensa fortuna de compartir muchos momentos con directivos y  con empleados  de todos los sectores, de todos los tamaños; empresas a las que les va muy bien y empresas a las que no les va tan bien. Pero hay un factor común en todas ellas: buscan la cohesión, ilusionar a su gente en momentos especialmente difíciles, interactuar y recibir feed back que contribuya a mejorar los resultados: la gente es importante para ellos.

Llevamos muchos años en el mundo de la comunicación en directo y sabemos distinguir perfectamente cuando los directivos que hacen  sus charlas reciben  un aplauso espontáneo o fingido; sabemos cuando los participantes en un evento, en una actividad se implican y sabemos, y esto quizá sea lo más importante, cuando la gente vuelve a sus casas sintiéndose importante y con ganas de contribuir al éxito, cuando el resultado del esfuerzo y la inversión ha merecido la pena.

Año tras año, observamos como aquellas empresas cuya estrategia está basada en las personas mejoran sus resultados. Confiar en ellas tiene premio. 

Los meses previos a las vacaciones de verano son un momento ideal  para reunirse con los empleados  no sólo para trabajar. También para estrechar vínculos, motivar, aprender unos de otros  y agradecer ese esfuerzo y compromiso. Un momento ideal para celebrar una pequeña fiesta, realizar una actividad experiencial, un Family Day en el que todos puedan compartir  y conocerse mejor. Son muchas las posibilidades, muchas las oportunidades para crear cercanía, cohesión e ilusión. Imprescindibles en tiempos convulsos, en tiempos de incertidumbre.

Esa es la razón por la cual muchas veces no preguntamos cual es el target sino cómo son las personas, que inquietudes tienen, cómo se sienten, que les gusta y que esperan. Por eso pedimos que nos hablen de personas, porque queremos comprometernos con ellas.

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